TODAS SOMOS BABY JANE
Cuando se estrenó ¿Qué fue de Baby Jane?, su éxito de crítica y taquilla fue
toda una sorpresa, pues nadie esperaba que
una película de serie B protagonizada por dos actrices mayores en horas bajas
pudiera tener tanta repercusión. A día de
hoy, lo que resulta curioso es que, a pesar de ése éxito, Joan Crawford y Bette
Davis se viesen obligadas a vivir de proyectos
muy por debajo de sus calidades interpretativas después de haberse
reconstruido como estrellas una y otra vez durante
décadas. Sin embargo, si miramos en la historia del cine y del teatro,
constatamos que sus casos no son los únicos.
En esta pieza, utilizamos los temas de la película y la figura de sus
protagonistas para hablar de nosotros mismos, para
explorar el desgaste de los que, por encima de todo, amamos esta profesión.
Mostramos el cuerpo que actúa y se agota, el
que deja de jugar a la comedia y se vuelve frágil y real. Jugamos con la
autoficción rompiendo la frontera entre persona y
personaje para así generar la incomodidad que se instaura al mirar al fracaso
frente a frente.
Para esto, también nos servimos de referentes como Sylvia Plath, Powell y
Pressburger, Camila Sosa Villada o Ti West,
creando así un espacio que se sitúa entre las artes vivas, el cine, el
travestismo y la performance. Combinamos material
sonoro y proyecciones con nuestra presencia en escena y descomponemos el
mundo de ¿Qué fue de Baby Jane? para dar
paso a una confesión en la que exponemos nuestras problemáticas como
creadores escénicos. Enseñamos nuestra
desilusión y nuestro cansancio, pero también nuestra fuerza para resistir en
medio del derrumbe.